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Cómo mantener tu productividad: 3 lecciones de Raya and the Last Dragon

Animación

Cualquier proyecto de animación tiene un trabajo inmenso detrás. Animadores, guionistas, diseñadores de producción y muchos otros puestos responsables de que del proyecto se realice en tiempo y tal y como se había concebido. En las producciones de películas animadas de estudios de animación de la talla de Disney, los equipos de producción alcanzan las centenas del personas.

Con un equipo de alrededor de 400 personas, Raya y and the Last Dragón se produjo -casi en su totalidad- de forma remota. De repente, esos cientos de animadores, así como los directores, escritores y actores de doblaje, tuvieron que hacer una película de Disney desde casa. ¿Cómo logró el estudio completar su primer largometraje animado trabajando remotamente?

Te compartimos 3 lecciones que te ayudarán a mantenerte productivo y no bajar el ritmo mientras seguimos trabajando en casa.

1. La adaptación es clave

Trabajar en casa significa sacrificar acceso a tecnología e infraestructura que consideramos esencial para poder realizar muchas cosas. Pero no tiene que ser así. En el caso de la producción de Raya and the Last Dragon, los actores de voz tuvieron que experimentar con la acústica de sus casas hasta obtener la calidad de sonido que el estudio necesitaba. Izaac Wang tuvo que grabar dentro de uno de los clósets de su casa. Y las dos protagonistas resolvieron el reto de la acústica construyendo “fuertes” y campamentos en sus casas: Tran estaba en su sala de estar y hecha con cobijas, y Awkwafina puso una casa de campaña en su oficina.

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2. Sé realista con tus horarios

Si somos completamente honestos, hay un límite de horas en los que podemos sentarnos y ser efectivos en nuestro trabajo, antes de que nuestro cerebro decida que es suficiente.

Los miembros del equipo de producción de Raya and the Last Dragon tuvieron que aceptar esta realidad. Los días terminaban, oficial e invariablemente, a las 6:30. De esta forma todos podían cenar con sus familias en casa. No sólo eso, la hora del almuerzo también es algo que respetaban diariamente.

En palabras del co-director Paul Riggs,  “resulta que puedes crear un mejor equilibrio entre el trabajo y la vida, incluso si estás dirigiendo o produciendo una película animada importante y es algo que queremos llevar adelante “.

3. Aprende a confiar y delegar

La falta de interacción física en el mismo espacio nos está obligando a delegar más, y eso es parte de un mejor balance entre trabajo y vida personal. Si algo nos ha enseñado la pandemia es que muchas cosas están fuera de nuestro control y que dejar ir algunos de los procesos que considerábamos no es algo negativo. Al contrario. En el caso de Raya and the Last Dragon, delegar implicaba confiar. Muchas revisiones se eliminaron, lo cual implicaba más libertad para los artistas y más confianza por parte de los directores. La película es del testimonio más grande de que la confianza entre artistas y directivos. 

Raya and the Last Dragon, cuenta con Carlos López Estrada, con Paul Briggs y John Ripa como codirectores. No te lo pierdas el estreno el próximo 3 de marzo a través de Disney +.