scary stories to tell in the dark

Lo bueno, lo malo y lo feo de “Scary Stories to Tell in the Dark”

Cine y series Reseñas

¿Quién diría que una película basada en una serie de cuentos cortos de terror para niños y dirigida por un director casi nuevo en la industria y protagonizada por un elenco bastante desconocido resultaría ser una de las mejores películas de terror en años?

Bueno, Okay, Guillermo del Toro produce, y eso ya le da cierto pedigree, pero aún sabiendo eso, y habiendo leído—y en su tiempo disfrutado—de muchos de los cuentos en los que la película está basada, no esperaba algo tan genial.

Hay algo muy especial en Scary Stories to Tell in the Dark. Aunque cae—diría que deliberadamente—en muchos de los clichés que esperaría en una cinta de terror para niños, cuenta con ciertos elementos temáticos y estéticos que una gran parte de las películas de su tipo, independientemente de su mercado objetivo, olvidan—o ignoran.

Lo bueno

  • Aunque había leído muchas de las historias escritas originalmente por Alvin Schwartz—dos de las cuales aparecen en la película—no tenía mucho interés en verla, y por lo mismo nunca vi trailers. Entré esperando ver una antología, pero inmediatamente me di cuenta que estaba equivocado. Scary Stories to Tell in the Dark toma su propio camino contando una historia que, increíblemente, logra reconciliar los cuentos de Schwartz de una forma muy elegante y creativa.
  • Uno de los aspectos más impresionantes a nivel guion es la cantidad de niveles narrativos que la historia maneja. Es una historia de terror, pero también es un coming-of-age, una historia sobre las historias de terror, y es una historia sobre el oficio de escribir. No recuerdo la última película del género que trabajara sobre tantos niveles. ¿Quizás The Cabin in the Woods?
  • No sentí mucho miedo o tensión a mis dulces 33 años, pero imagino a Diego de 10 años viendo esta película y saliendo con diabetes, terrores nocturnos y PTSD. Dada la naturaleza de la historia, la cual elegantemente presenta muchas diferentes narrativas de terror sin ser tal cual una antología, Scary Stories to Tell in the Dark explora muchos diferentes miedos (aunque casi todos giran alrededor de un monstruo en alguna capacidad). Hay algo aquí para todos.
  • Me sorprendió lo subidita de tono que está. Aunque no es muy gráfica (bueno, fuera de un monstruo que, digamos, requiere ensamblaje), Scary Stories to Tell in the Dark es bastante pesada. Más de una vez me sorprendió lo lejos que estaban dispuestos a llevar ciertos elementos narrativos como tortura, abuso, racismo y más. Tanto así que es fácil olvidar que es, de nuevo, supuestamente para niños.
  • No esperaba el final de “Harold” y me pareció un giro brillante, ya que quita el aspecto más gore barato del cuento original para algo mucho más espeluznante (y visualmente interesante).
  • No puedo decir suficientes cosas buenas sobre la protagonista, Stella, y particularmente sobre la actriz que la interpreta, Zoe Colletti. Stella es compleja, determinada, inteligente, vulnerable. El guion y la actriz hacen un trabajo excepcional para volver a Stella un personaje tridimensional perfecto para un papel protagónico.
  • Hablando de Stella—y este es un tema que querré explorar en otro post—hay una escena en particular que me pareció excepcional. Sin revelar mucho, hay un momento en el que ella debe hablar con su papá por teléfono; el razonamiento detrás de esa pequeña escena, así como una brutal actuación de ambos Zoe Colletti y Dean Norris, la transforman en uno de los momentos más poderosos que he visto en el género. En toda mi vida.
  • Me encanta el hecho de que los jóvenes se sientan y se vean como jóvenes, que tienen problemas de jóvenes que enfrentan como jóvenes. Hay algo muy auténtico y honesto en el elenco que me parece entrañable.
  • La fotografía es espectacular. Los planos abiertos del pueblo suburbano en otoño, las tomas creativas y claustrofóbicas en interiores y el uso opresivo de luz de color en una particular escena hacen que la película sea tan rica técnica y visualmente como lo es narrativamente.
  • No está de más decirlo: los efectos visuales prácticos para traer a la vida a los espantosos monstruos que caracterizaban el arte de los cuentos originales son una obra maestra. Es ahí donde más se nota la mano de Guillermo del Toro.

Lo malo

  • Sé que es deliberado para apelar al sentimiento de aventura de un niño, pero siempre me molesta un poco lo fácil que siempre es para los niños abrirse camino por el mundo para servir la trama. Abrir candados, evadir seguridad, etc.
  • El personaje de Ruth es algo inconsistente con el resto del elenco. Aunque tiene destellos de dimensión gracias a algunas excelentes decisiones de diálogo, Ruth no tiene mucho papel en la historia fuera de ser otro personaje a quien atormentar. La actriz Natalia Ganzhorn hace lo que puede, pero no tiene mucho con qué trabajar.
  • La película dura un poco más de lo que debería, y hay una que otra escena que pudo usar una buena rasurada—y en algunos casos que pudo haber sido cortada por completo. En general la edición pudo usar un nuevo corte. 
  • “The Red Dot” debía ser una de las escenas más espeluznantes de la película, y terminó siendo la más débil. 
  • El diseño de un antagonista en particular me desilusionó. Considerando lo impresionante de cada uno de los monstruos que aparecen, me sorprendió muchísimo que uno de ellos, quizás el más importante, tuviese un diseño tan aburrido y genérico.

Lo feo

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  • No estoy seguro qué es—probablemente la iluminación—pero el Jangly Man se veía extrañamente falso en comparación a los demás monstruos. Es algo extraño, ya que como los demás, éste fue creado prácticamente.
  • La película es mucho más compleja de lo que cualquiera esperaría, pero algunos de los elementos narrativos más importantes se revelan de maneras demasiado sutiles. No, la sutileza no es algo malo—todo lo contrario—pero sí es fácil perderse de aspectos brillantes si no se le pone la suficiente atención; más atención de lo que uno esperaría que debe poner.
  • Aunque aprecio muchos elementos del final que ciertamente no esperaba, no estoy muy convencido del aspecto abierto que tomó. Entiendo la necesidad de apertura para una secuela, pero realmente no se establece mucho que me permita anticipar los eventos que siguen.
  • ¿Cuál habrá sido el motivo para que la historia tome lugar en 1968? No me quejo; disfruté muchísimo el setting y la manera en la que se adornó, pero fuera de una subtrama que involucra la Guerra de Vietnam, no entendí. Quizás y era para que la temporalidad de los eventos en el pasado (los cuales toman lugar a finales del siglo XIX) cuadraran.
  • El red herring de la cátsup. ¿En serio alguien cayó en él? Sé que es inofensivo pero me pareció increíblemente innecesario.

Entendería que algunos fanáticos del terror se encuentren algo renuentes de ver Scary Stories to Tell in the Dark, especialmente si están familiarizados con sus origines juveniles.

Por ningún motivo recomendaría perder de vista que sí es una película de terror juvenil, pero a pesar de no tener el filo que podríamos encontrar en algo para adultos, Scary Stories to Tell in the Dark es una de las mejores películas de terror en años, y cuenta con mucha más complejidad, corazón y creatividad de lo que esperaba. Me encantan las sorpresas.

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